Academia Femdom (IV)
Escuché la hierba crujir bajo sus tacones y luego de un repiqueteo de estos en el suelo de mármol de la entrada, la puerta se cerró de golpe. Estaba totalmente acobardado, en pocas horas había sido secuestrado y convertido en un simple perro y lo peor de todo era, que no había hecho nada más…
