No necesitas una mazmorra para disfrutar del BDSM (solo hablar claro)
Cuando alguien escucha la palabra BDSM, su imaginación suele reaccionar con bastante entusiasmo: cuero negro, látigos, una mazmorra con iluminación sospechosamente profesional y alguien pronunciando órdenes como si estuviera doblando a un villano de película. La realidad suele ser bastante menos cinematográfica. A veces el BDSM consiste en usar una venda. En dejar que la…
