FEMDOM: ¿Qué debo pensar?

Otro punto difícil, pero inevitable. Vamos a hablar de algo que seguro os da un poco de repelús decir en voz alta, pero que todos acabamos pensando tarde o temprano. Cuando empiezas a curiosear en el BDSM —sin que te importe si ya te mola o no—, lo que más te obsesiona es encontrar una Ama “como yo” que te quite los miedos, te suba un poco del pedestal y te diga: “sí, tú también puedes hacer esto”.

La suerte, el azar y tu carácter frente al resto de Amas te ayudan… o no. En este mundo abundan los foros, chats y perfiles de “pseudo‑amas”: chicas, muchas veces muy jóvenes, que lo ven como un juego de power play, un hobby de influencer o una forma muy elegante de sacarle dinero a cualquiera que se deje.
Una Ama de verdad no grita, no humilla por humillar y no te responde con un “money money” en el chat: habla claro, es educada y escribe como una persona civilizada.
Si cumple esas tres normas de la vida, ya no es una “AMA más”; es la que más te conviene tener como referencia, aunque sea solo para echarse unas risas honestas.

Pero… ¿y yo? ¿Cómo debo ser?

Francamente, esta pregunta es casi imposible de responder por alguien que no eres tú. No conocemos tus gustos, tus vicios secretos ni qué te hace retorcer el culo en la cama hasta pedir clemencia. Hay un montón de libros que te enseñan a atar, azotar, suspender y usar pinzas hasta que te duela el cerebro, pero aún no he visto ninguno que te explique por qué te gusta mandar, y no solo cómo hacerlo. No se trata de que te despiertes cada dos por tres con una vocecita que diga: “córtale el oxígeno, sube la temperatura, ¡PASA YA AL MODO DIOSA DE LA MIEL Y LA MIEL ES TÚ!”
No. Si quieres ser AMA, aunque todavía no lo sepas del todo, tienes que hacerlo porque te mola la idea, porque te encanta dirigir la escena y porque disfrutas viendo cómo reaccionan los demás. No porque te lo pida tu pareja, o porque leíste un artículo sensacionalista en alguna web de “porno intelectual”.

Para ser Ama no existe un manual de poses ni un diploma de postureo.
No hay un comportamiento exacto, un tono de voz obligatorio ni una forma especial de mirar que te convierta automáticamente en Diosa del BDSM.
A tu pareja, o a la persona con la que compartas este juego, serás tú la que decida qué preguntas formular: qué le gusta, qué le asusta, qué le hace temblar la voz.
Y, al mismo tiempo, también puede preguntarte a ti: qué te excita, qué te da vergüenza, qué te hace dudar. Tienen el derecho de saber, de entender y de decidir sin que tú les vendas una película de “sexy domina imposible de leer”.

La confianza en una misma es el pilar. Y, para qué mentir, yo tardé una barbaridad en conseguirla. En tiempo real fueron meses. En tiempo mental fueron décadas. Tenía pánico al daño real, al daño emocional, al daño estético, al daño social, al daño… básicamente, tenía miedo a que todo saliera mal. Y encima, la parte sumisa era mi novio, así que mi culpa era digna de un concurso de “soy la peor AMA del mundo, pero lo intento de verdad”.
Pero, con unas cuantas sesiones, muchas risas, unos cuantos silencios incómodos y, sobre todo, muchas conversaciones, fui ganando seguridad. Ahora, si dudo, es por cosas como:
“¿esto encaja con mi estilo?” o “¿es que me mola de verdad, o es solo para que quede bonito en la escena?”, no por miedo a hacer daño o a “arruinar” la relación.

A ti también te pasará lo mismo. Decidir no ser Ama solo porque te da miedo, te sientes rara, o piensas que “no estarás a la altura” es un cansancio absoluto. No es una razón válida.
La razón válida es: “no me gusta, no me motiva, no me divierte”. El resto es drama, miedo o meme. En resumen: no eres una copia, eres la versión original.

Esto es todo por hoy.
Espero que te haya ayudado a ver que ser Ama no es un casting de “mejor cara de dominación”, sino un ejercicio de autoconocimiento, humor y un poco de maldad sana.
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Es un minuto de tu tiempo y nos ayuda muchísimo.

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8 comentarios

  1. Dios mio, me va a faltar mas vida, para aprender tanto, aunque nunca es tarde, creo que me hubiera venido mejor espabilarme antes, y darme cuenta realmente de lo que me gusta y que no. Me estais aclarando muchas dudas, asi que seguir asi, que conmigo ya teneis una fiel seguidora.
    Saludos.

  2. Jajaja, si por mi fuera, le dedicaria todo el tiempo del mundo.
    Pero que pasa, cuando tu pareja, con la que llevas unido la tira de años, vamos 16 para ser exactos, con la que tienes hijos y todo un mundo… y a pesar de eso la amas,no sigue TU ritmo??.
    Siempre me he sentido libre en mi sexualidad de experimentar e ir buscando aquello que me ha dado mas placer y diversión,y el siempre me ha seguido, pero creo que le estoy asustando y que no es capaz de seguir mi ritmo, y la verdad es que tambien me da miedo perderlo, asi que supongo que tendré que tener mas paciencia y no ir tan rápida como yo quisiera.

    P.D. Queria agradeceros el blog que teneis, no quiero ser repetitiva, pero tengo que decir, que me encanta, y que cada cinco minutos que tengo libres, entre trabajo, casa, niños y etc…. los dedico a leeros. Seguir asi.
    Saludos.

  3. Pues muchas gracias!. Quizá se lo enfocas demasiado directo. Intenta hablar con él y enfocaselo como las primeras sesiones que he propuesto. Quizá así poco a poco ve que todo es en base a erotismo y no a dolor.

  4. Hola, me encanta este blog . He vuelto asumir mi rol de Ama, lo deje unos años y ahora estoy denuevo sometiendo tengo un sumiso muy obediente y aquí estoy recultugizandome más. Os felicito y agradezco por toda la información.

  5. a mi me parece un ejemplo mas de como ir convirtiendote en una persona cruel insensible y egoista sin ningun tipo de miramiento ni compasión por la otra persona. Al fin y al cabo, está para obedecer y sufrir. Sinó que no se meta a sumiso. Así que olvidate del otro, deja atrás tu ética, tu empatia y tus valores humanos, que solo son un estorbo que te impiden llegar al nivel maximo de depravación y destrucción.

    1. Olvidas que en esto hay un consentimiento por ambas partes y hay tanto el Rol como la Identidad. En cualquier caso, una cosa es el papel que se ejerce (por la que ambas partes se sienten identificados o atraídos) y por otro lado la personalidad de ambos. El problema es, justamente, que sigue habiendo gente que cree que el BDSM es solo crueldad y humillación cuando en realidad la comunicación es mucho más fluida que en una relación convencional. pero criticar sin saber, sabiendo la mitad o prejuzgando es muy fácil.

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