Fantasías XXL, realidad XS: cómo aterrizar lo que imaginas sin montar un drama
Todos tenemos esa fantasía que, si la contáramos en la cena familiar, habría exorcismo inmediato. No pasa nada: la cabeza viene con Netflix Premium y la vida sexual, muchas veces, con tarifa de prepago, hipoteca, vecinos y lumbalgia. La idea no es censurarte, sino aprender a hacer algo muy sano: traducir tus fantasías XXL a…
