La verdad del disfraz
Todo ocurrió una hora antes, justo cuando ella despertaba a Toni. Bajó los pantalones y empezó a lamer el miembro de su amante notando cómo crecía en su interior. Él se iba despertando, notaba cómo se movían sus caderas y cómo le acariciaban sus manos en su cabeza. En menos que canta un gallo sintió…
