Tres son multitud.
Bailábamos, bebíamos, te besaba, él se acercaba a ti y también te besaba, yo sonreía, te tocábamos; sin saber como, estábamos en tu casa y estábamos quitándote la ropa, sin dejar de acariciarte, y besarte; cuatro manos se deslizaban suavemente por tu cuerpo rozando tus pezones, tu cintura, tu coño, mojado incluso por fuera; mientras…
