El Estreno del Cornudo
Mi cuerpo todavía se estremece del placer recibido hace tan solo unos instantes. Sudoroso, incandescente. Siento las caricias de mi acompañante sentados sobre la cama, con nuestras espaldas apoyadas sobre el cabecero. Reímos divertidos mientras sus dedos distraídos juegan con los pezones de mis voluptuosos pechos. A los pies de la cama mi marido,…
