Nombre: bastianycidye
Edad: 24
Asunto: Castidad
Mensaje: Me voy a poner un CB6000S pero queria saber si con ese el S pequeño te puedes sentar bien andar y hacer pilates que solía hacer. Gracias.
Te voy a ser sincera desde el minuto uno: con este tipo de dispositivos (como el CB6000S, versión más “compacta”), la respuesta nunca es blanco o negro, porque el cuerpo no viene con manual de instrucciones universal ni todos reaccionamos igual a una jaula de plástico.
La primera variable es evidente aunque suene obvio: el ajuste real que tenga en tu anatomía. No es lo mismo un dispositivo bien adaptado que uno que va justo o mal colocado. Y eso cambia completamente la película en cuanto a comodidad, roce o movilidad.
Dicho esto, en general:
Sentarse:
Se puede. Otra cosa es que los primeros días te recuerdes a ti mismo que llevas algo ahí. Hay gente que se adapta rápido y gente que tarda un poco más en encontrar “la postura diplomática” en la silla. No es doloroso por norma general, pero sí puede ser raro al principio.
Caminar:
Sin problema real. Puede haber una fase inicial de incomodidad o sensación extraña, sobre todo si no estás acostumbrado. Pero el cuerpo se adapta más rápido de lo que uno piensa. Es de esas cosas que pasan de “esto es rarísimo” a “ni me acuerdo” en cuestión de días.
Pilates y estiramientos:
Aquí ya entra la parte delicada. No por peligro en sí, sino por posturas concretas. Algunos movimientos pueden hacer que notes presión o que el dispositivo “se marque” más de la cuenta. Depende mucho del tipo de ejercicios, la flexibilidad de la zona y también de la ropa que lleves (sí, los pantalones aquí mandan más de lo que deberían).
En resumen: se puede hacer actividad física, pero quizá tengas que adaptar algún movimiento al principio hasta que entiendas cómo responde tu cuerpo con él puesto.
Y un apunte importante, que nunca sobra: cualquier práctica de este tipo debería ir con sentido común, comunicación si hay pareja implicada, y nada de forzar el cuerpo si algo duele o no encaja bien. La castidad puede ser un juego, pero el cuerpo no negocia bien con la terquedad.
Podéis revisar nuestra pequeña guia para saber elegir el cinturón de castidad.
Esto es todo por hoy.
Esperamos que os haya gustado (o al menos que no os haya hecho cruzar de piernas de forma instintiva).
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