El mundial levanta pasiones
El rugido de la multitud es un muro físico que golpea contra mis tímpanos, vibrando en el pecho con la misma fuerza que el estadio de cemento bajo mis botas. El aire es espeso, una mezcla sofocante de sudor, cerveza tibia y el ozono metálico de las luces del estadio. Estamos en el minuto sesenta…
