El esclavo de la Reina del pop (4): El juego psicológico que lo cambia todo
El sonido de mis rodillas deslizándose sobre la madera pulida es el único ruido que logro hacer, un roce seco y vergonzoso que resuena en el silencio del pasillo. Aitana camina unos pasos por delante, sus tacones clavándose rítmicamente en el suelo con una elegancia que me parece ajena a cualquier mundo que yo haya…
